Quality time

Hace un par de semanas estaba hablando con mi amiga Hanna, que tiene una niña unos meses mayor que Mar. Hanna tiene su propio despacho de abogados en Barcelona. Las dos estábamos de acuerdo en esta gran disyuntiva que tenemos algunas madres entre trabajar más arduamente para poder dar una mejor vida a nuestras hijas o por el contrario, tomarnos el trabajo con calma para poder pasar más tiempo con ellas.

Luego de esta conversación me quedé pensando, esta debe ser una de las decisiones más difíciles que tiene que tomar una mujer en su vida…

Antiguamente, las mujeres no trabajaban y se dedicaban por entero a la crianza de sus hijos y al cuidado del hogar, tantos años de lucha por los derechos de las mujeres, lograron que hoy en día la mujer, poco a poco, esté a la par del hombre en lo que profesionalmente se refiere, porque creo yo que en los asuntos de familia, la pelota sigue estando en el lado de la mujer, y probablemente siempre lo estará, y no solo por un tema social o tradicional, aquí está el tema biológico y emocional de la madre.

Es verdad que al ser madre el trabajo se duplica, triplica o cuadriplica, aunque yo considere que ser madre no es un trabajo, si que implica tener muchas más tareas durante un día, no contar con tiempo libre y sacar energía de donde una no sabía que podía sacar, y cuando crees que ya no la tienes, la vuelves a encontrar, y por lo general, todo esto lo haces con una sonrisa, ¿por qué? No es que el ser madre te vuelva sacrificada o masoquista, simplemente toda aquella tarea que relacione a tu hijo, te hace feliz… por eso creo que aunque en una familia, la madre trabaje igual o más que el padre, en la crianza siempre tendrá más tareas, porque para una madre esto es simplemente felicidad.

A veces me pregunto si las luchadoras feministas nos hicieron un favor o todo lo contrario… pero esto solo me lo pregunto en pocas ocasiones…

Cuando estaba embarazada una persona me dijo que al ser madre me encontraría en el momento más creativo de mi vida, y creo que no se equivocó… es decir, y volviendo al tema inicial de este post, la disyuntiva entre trabajar más o menos; siempre me ha importado mi éxito profesional, pero nunca en mi vida he tenido estas ganas de realizar tantos proyectos al mismo tiempo, estas continuas ideas de nuevos emprendimientos como las tengo ahora, la maternidad te da superpoderes en todos los sentidos!

El querer dar lo mejor a esa pequeña personita que depende de ti, no solo te permite sacar energía desde los lugares más recónditos, además te da muchas ideas para utilizar esa energía (lo que podría es también hacer que el día sea más largo) y tener ganas de realizar nuevos proyectos y superarte continuamente.

La disyuntiva es real, más horas de trabajo implican menos horas en el día junto a nuestros pequeños, pero al final, la frase hecha es cierta: lo que importa no es la cantidad, si no la calidad, “quality time”.

Mi madre siempre ha trabajado a la par de mi padre, lo sigue haciendo ahora, además de quedarse con Mar todas las mañanas, ella si que tiene superpoderes, los de abuela parece que vienen dobles! Y realmente no tengo ningún recuerdo de ausencia de ella o cansancio al final del día, si no todo lo contrario, creo que tanto ella como mi padre, siempre han hecho todo lo posible, y lo siguen haciendo, por darnos la mejor vida posible… Y es con esto, que resuelvo aquella disyuntiva, aunque sean menos horas, que sean horas de calidad…

Lorelai y Rori, una de mis madre e hija favoritas
Lorelai y Rori, una de mis madre e hija favoritas

 

 

 

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Ser madre trabajadora y no morir en el intento

Anoche estaba tan contenta y relajada pensando que hoy teníamos un festivo, me encantan los festivos que caen jueves porque aunque no hagas puente, el viernes es el día menos molesto para ir a trabajar, así que siempre parece un fin de semana largo.

Pensaba que hoy podría aprovechar y levantarme más tarde, tomarme el día de descanso; apagué el despertador, no vaya a ser que suene como cada día y me saque de mis sueños… y en algún momento de distracción, olvidé que ahora tenía otro tipo de despertador al que no podía apagar. Y ese despertador es exacto cada día, no entiende de fines de semana, ni de días festivos, ni siquiera del día del trabajador! Así que hoy a las 8 de la mañana, como cada día, Mar se despertó y comenzó nuestra jornada, con sus ritmos activos habituales y sus ganas de divertirse, al principio traté de dormirle nuevamente, pero no hubo caso, ella no tenía festivo.

artelista.com
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Cuando regresé al trabajo, luego de la baja maternal, seguía dando pecho a Mar cada 4 horas, tengo la suerte que trabajo en familia por lo que podía volver a darle pecho en medio de la jornada laboral, pero era algo agotador ir y venir varias veces al día; en esos momentos pensaba en el sacrificio que hacían tantas madres que seguían dando pecho a sus hijos, sin tener la suerte que estaba teniendo yo, entendía porque algunas madres dejaban de dar pecho tan temprano, y comencé a sentir las nuevas dificultades que surgían de esta nueva doble función que tenía ahora mi vida

No voy a negar que muchas veces pensé en lo difícil que era congeniar el trabajo con la maternidad, el querer dedicarle a tus hijos muchas horas de calidad y al mismo tiempo poder crecer profesionalmente; tengo una prima en Paris que tiene 5 hijos, ya de por sí admirable, pero además, tiene un excelente puesto de trabajo que implica mucha dedicación y viajes, y ella es capaz de compaginar ambas tareas de un modo increíble, para mí es una mujer única digna de mi total admiración.

unamiradaalotrolado.com
unamiradaalotrolado.com

Mi madre siempre trabajó full time y en ningún momento de mi vida sentí carencias ni falta de su presencia en mi vida, todo lo contrario, tenemos una relación muy estrecha, por ello yo siempre me vi a mí misma siendo una madre trabajadora y creo que no podría ser de otra manera… recuerdo que cuando tenía 16 años tenía un novio con el que llegué a discutir al respecto, ya que él decía que cuando tenga hijos debía trabajar solo media jornada para cuidar a mis hijos y yo le decía que de ninguna manera, que seguiría trabajando jornada completa y cuidaría igual de bien a mis hijos.

Tengo que admitir que en algún momento dudé de ser capaz de hacerlo, tengo muchas amigas que han dejado de trabajar con la maternidad y pueden disfrutar todo el día de sus hijos, y eso es muy atractivo, pero yo no puedo dejar de trabajar y la realidad es que tampoco quiero hacerlo, es verdad que hoy en día hay ciertos trabajos que no estoy dispuesta a hacer, no seáis mal pensados, me refiero a aquellos que exigen estar en la oficina hasta la noche o viajar casi todas las semanas, no todas somos mi prima de Paris! pero por lo demás, estoy convencida que es posible compaginar ambas cosas y hacerlo bien.

Por eso hoy, quiero dedicar este post a todas las madres trabajadoras, que son muchas y en este nuevo mundo de la blogosfera que estoy conociendo, sois todas, y deciros que aunque parezca que las 24 horas del día no alcanzan y que los fines de semana son demasiado cortos, tenemos toda la energía para hacerlo, aún durmiendo poco y mal, y a veces llegando a la oficina sin peinarnos.

Feliz día del Trabajador!

mujer trabajadora - La mejor amiga de mama